Llamamos afinidad, o homología afín, a aquella transformación homográfica cuyo centro se sitúa en el infinito. Al ser todos los rayos de una homología convergentes en dicho centro, en la afinidad se presentan paralelos entre sí. Es necesario entonces definir la dirección de afinidad, aquella a la que son paralelos todos los rayos.

Otro rasgo que caracteriza la afinidad es la ausencia de rectas límite, al ser imposible verificar su posición por ser el centro de homología un punto impropio.

Para determinar una afinidad necesitaremos:

  • El eje y dos puntos afines A y A’ (la dirección de afinidad será paralela a la recta AA’)
  • Dos rectas, R y S, y sus afines R’ y S’ (el eje de afinidad pasará por los puntos de corte entre R y R’, y S y S’)

Afinidad en la circunferencia