Incluso la fama tiene precio.

Es denigrante que en el siglo XXI , se juzgue más a una persona por su estatus social que por su propio talento. Son muchas las ocasiones en las que vemos a personas que no tienen grandes aptitudes, pero que aún así se lucran y viven de la fama por ser ‘hijos de’ o conocidos de alguien importante y que además, son tratados en la sociedad como personas influyentes.

Hay personas como esta mujer, que aún teniendo un talento incuestionable, se tienen que ganar la vida cantando en el metro no siendo valorados como verdaderamente tendrían que serlo, solo para poder llevarse un trozo de pan a la boca o incluso alimentar a una familia entera.

Es curioso como en esta sociedad capitalista en la que vivimos las oportunidades estén tan ligadas a un nivel económico, que pasemos por alto capacidades innatas y también es vergonzoso que venda más una ‘cara bonita’ que simplemente una impactante voz.

Grandes son los talentos y pocas las oportunidades.

Como muestra de ello aquí os dejo el enlace en el cual se inspira este articulo:

 

https://www.youtube.com/watch?v=e0tamGW_STw&feature=youtu.be

 

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